Alfredo Cornejo vio con sus propios ojos el abrazo triangular entre el presidente Javier Milei; el flamante jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el incinerado exjefe de ministros Manuel Adorni.
El gobierno lila de Milei se tiñe de amarillo y Cornejo aplaude en primera fila
El PRO vacila entre la reconstrucción y la desaparición: sus más encumbrados dirigentes ya no pertenecen a esa estructura y la mayoría forma parte del gobierno nacional

El actual jefe de Gabinete, Diego Santilli, junto al gobernador Alfredo Cornejo.
Foto: X de Alfredo CornejoNo fue inteligencia artificial, el abrazo existió para regocijo de los pocos invitados que estuvieron sentados presenciando la jura que entronizó a Santilli -también experonista- acción política con la que el gobierno busca darle un nuevo impulso a la cascoteada gestión de los Milei.
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Las primeras filas se reservaron para los familiares de Santilli, Karina, Santiago Caputo, algunos ministros y los gobernadores aliados que hoy más que nunca necesitan de Milei como Milei de ellos, digamos todo. A ese lugar al que pocos pueden acceder, tiene acceso el mandatario mendocino que aplaudió la designación, la jura y el inefable abrazo de tres.
Tintura amarilla
¿Es el gobierno de Milei un gobierno de alianzas? Nadie dentro de la estructura del poder central lo ve así. Es más: cada vez que pueden le tiran un dardo al pasado amarillo y jamás se los ha escuchado elogiar al período macrista 2015/2019, como sí se deshacen en loas para el decenio menemista.
El PRO, partido que fundó el ex presidente de Boca Juniors y de la Nación argentina Mauricio Macri, vacila entre la reconstrucción y la desaparición. Sus más encumbrados dirigentes ya no pertenecen más a esa estructura y la mayoría de ellos tiene un cargo de primera línea en el gobierno nacional mileísta.
El mismísimo ex primer mandatario definió alguna vez al gobierno de Mieli como “un gobierno fácilmente infiltrable”. Ahora: ¿lo infiltró Macri con los 7 ministros del gabinete que son/eran afiliados del PRO o Milei le cuatrereó a unos cuantos? Yo iría por la opción B.
Entre el bridge y el fútbol
Macri hacer rendir su jubilación de presidente con astucia: reparte su tiempo entre viajar para ver partidos de fútbol por el mundo, jugar torneos de bridge y hacer política visitando provincias como hace unos días que anduvo por Mendoza donde se reunió con varios dirigentes amarillos, entre ellos el más importante en la provincia hoy: Esteban Allasino, intendente de Luján de Cuyo.
Tuvo suerte Macri de no ser perseguido por ningún delito en el ejercicio de sus funciones –suerte que no corrieron algunos de sus pares- lo que le permite salir libremente del país como uno más.
Macri también fue aliado de Cornejo, pero esa historia hoy sería más vieja que la primera acequia de Mendoza. Igual, de Macri mejor ser amigo que enemigo. El bostero de ojos azules tiene amigos donde hay que tenerlos.
“Hacete amigo del juez”
“Fatti amici i giudice” (hacete amigo de los jueces), parece que le aconsejaba en italiano Franco Macri a su hijo. Y su hijo cumplió. La Justicia Federal tiene una balanza un poco destartalada: esta semana, el juez federal Marcelo Martinez de Giorgi le metió un hondazo a la causa de la mega estafa $LIBRA al dejarla sin el impulso de los querellantes.
Además de hacerle un enorme favor al presidente, a su hermana y a todos los pendrives sueltos y perdidos en los cajones de la Casa Rosada, todo indica que el trasfondo es más picante: Ana María Juan, la esposa de Martínez de Giorgi, obtuvo los votos del Senado nacional para ser jueza federal. Esa designación depende ahora de la firma de Milei. ¡Bingo! No hace falta explicarlo con manzanas.
Líbrame de $LIBRA
$LIBRA fue una estafa producto de que el presidente recomendara invertir en esa cripto. Milei ejercía la presidencia cuando dio ese consejo y eso torna incompatible su función de mandatario con la de gurú financiero. Encima fundió a varios inversores que confiaron en su palabra: ¿confiaron en el gurú o en el presidente de Argentina? Son aguas turbias.
La discrecionalidad con la que contaría el presidente para esas designaciones de nuevos jueces federales le permitiría tirar varias hienas a deleitarse con carne peronista en varios distritos y sacar a ventilar la ropa sucia de los otros preservando la mugre propia debajo de la alfombra.
Pato o gallareta
Patricia Bullrich, de quien no se podrá decir que no fue una dirigente de peso en la estructura PRO ya que vist ió el traje de candidata presidencial por ese partido en 2023, pegó un portazo ruidoso para afiliarse al partido de los hermanos Milei.
A Bullrich nunca la ha costado mucho pegar portazos o estar en distintos partidos, su pragmatismo es tan sorprendente como los números que la encumbran como la dirigente con mejor imagen del país, muestra clara de que el saltimbanquismo político al gran público le importa un bledo. Una buena para el gobernador y todos los que usan las alianzas como pilchas de ocasión.