Las XXIX Jornadas de Investigación de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) se realizan desde este miércoles y hasta el viernes en el Centro de Congresos y Exposiciones y tienen el objetivo principal de mostrarle a la sociedad los avances científicos que nuestra casa de estudios genera.
Cuando investigar se transforma en oportunidades para mejorar la vida de la gente
Las Jornadas de Investigación de la UNCuyo son una serie de actividades que permiten a la sociedad conocer en detalle las tareas que nuestros científicos llevan adelante para mejorar la calidad de vida de los mendocinos

El microsatélite Atenea fue construido a partir de una colaboración de universidades nacionales como las de San Martín, La Plata y la UBA, junto a la CNEA y al Instituto Argentino de Radioastronomía.
Se trata de una oportunidad para que la población de Mendoza pueda conocer, de primera mano, los avances que los numerosos equipos de investigación, de los que participan democráticamente estudiantes, docentes, investigadores y miembros de la comunidad académica en general, realizan cada día con mucho esfuerzo y con gran dedicación.
Es también la oportunidad para conocer las numerosas y variadas líneas de investigación que se desarrollan y que siempre tienen el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas. Porque la vida de una universidad pública no gira solo alrededor de su función de enseñanza-aprendizaje, sino también de la producción de conocimiento de calidad, es decir, de buscar con inquietud académica, las respuestas a las demandas que la sociedad necesita.
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El rol clave de la investigación para el desarrollo
Esta búsqueda se realiza, en algunos casos, a través de investigaciones básicas, asociadas a ciencias como las matemáticas, la física, las ingenierías o la ciencia médica, por nombrar algunas. Sin embargo, las explicaciones también provienen de las ciencias sociales y humanas, que abordan la realidad desde otras perspectivas y con otras herramientas calificadas, igualmente legítimas y científicas.
Ya se ha dicho muchas veces que el verdadero cambio económico y social va de la mano de un profundo cambio cultural, donde la educación y la investigación deben ocupar un papel central en la estrategia de desarrollo.
Cualquier provincia, país o región debe invertir en sus ámbitos académicos y científicos para generar buenas condiciones económicas y materiales que garanticen la formación y la independencia de sus profesionales, que son quienes están en condiciones de dar respuestas y de planificar políticas acordes a las necesidades de progreso de nuestro vertiginoso tiempo.
Satélite Atenea, una colaboración entre universidades públicas
Ejemplos como el del satélite Atenea, que hoy acompaña a la nave Artemis II en su vuelo a la órbita lunar, permiten tener una dimensión concreta de la importancia y magnitud de estos logros. Ese microsatélite fue construido a partir de una colaboración de universidades nacionales como las de San Martín, La Plata y la UBA, junto a la CNEA y al Instituto Argentino de Radioastronomía y, más allá de sus virtudes técnicas, es una demostración concreta de la capacidad de las universidades argentinas para diseñar, integrar y operar sistemas espaciales.
Asimismo es, sobre todas las cosas, una prueba fehaciente de que la inversión en educación y ciencia pública produce beneficios reales. Es un gran logro de la ciencia argentina y sobre todo, de las universidades públicas de nuestro país.
En estos días, en los que la sociedad argentina protagoniza un debate sobre el financiamiento para las universidades, acciones que visibilizan la tarea investigativa adquieren mayor relevancia. El hecho de que las universidades nacionales tengan un atraso presupuestario real del 45,6% en los últimos tres años y la consecuente desestabilización y desfinanciamiento del sistema científico, invita a la sociedad a reflexionar sobre el compromiso que el Estado debe tener.
La inversión universitaria constituye, en definitiva, un compromiso que no se debe desatender precisamente porque esos recursos son los que permiten no solo la formación académica de las personas, sino también, y como en estos días se puede apreciar en el marco de estas Jornadas de Investigación de la UNCuyo, que se produzca conocimiento genuino y de calidad que ayuda al desarrollo del país y a mejorar la vida cotidiana de millones de personas.
Es por eso que gran parte de los argentinos siguen sintiendo orgullo por sus universidades públicas.
*El autor es vicerrector de la UNCuyo.