No hay alianzas inocuas. Quedó demostrado el último martes cuando Gabriel Fidel perdió ante la candidata Adriana García por una diferencia importante en segunda vuelta el rectorado de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo). El gobernador Alfredo Cornejo lo apoyó sin disimulo, aunque también sin suerte.
Cornejo paga con la UNCuyo su alianza con Milei y el peronismo acelera
Hace mucho que el peronismo no festeja un triunfo en Mendoza. Le viene bien un poco de aire fresco para su lado en tiempos turbulentos y aprovechará este envión todo lo que pueda
El mandatario es aliado de Javier Milei, quien le ha puesto una bolsa de nailon en la cabeza a las universidades obligando a la Corte Suprema a que lo intime a cumplir con la Ley de Financiamiento Universitario.
En medio de esa asfixia que se traduce en desfinanciamiento a las casas de altos estudios con caída de salarios de docentes, investigadores y no docentes como consecuencia directa, sumado al cierre de servicios en hospitales universitarios de todo el país, crisis en las obras sociales universitarias y el cimbronazo a la calidad académica que impacta en el ranking de universidades del mundo en el que la Argentina siempre quedaba bien ubicada, Fidel tuvo que caminar su campaña vinculado con uno de los principales aliados de Milei.
Reformistas pero no morados
La academia ha defendido siempre, o al menos desde 1918, la autonomía universitaria como una de las principales banderas consagradas por la reforma de aquel año. Eso significa sin más que las universidades son eminentemente políticas pero no responden directamente a líderes partidarios.
Si bien la Franja Morada, cantera de formación de Cornejo, opera históricamente como el brazo universitario del radicalismo, siempre ha buscado mantener distancia de las políticas que llevan al deterioro de la educación pública como uno de sus estandartes –parándose de manos en el gobierno menemista, por ejemplo- pero esta vuelta no convenció.
La UCR está muy identificada con Milei en Mendoza y eso claramente dañó la imagen de la agrupación estudiantil entre los alumnos. Ni hablar entre los docentes de todos los estamentos: titulares, adjuntos y auxiliares de la docencia.
Tampoco hay mucho lugar para la tibieza en las cuestiones universitarias: Fidel nunca fue contundente en su posición con el desfinanciamiento del gobierno nacional jugando a un equilibrio que no ha lugar en ese ámbito de disputa y de tensión permanente entre la academia y la política.
Sin perder tiempo
En cambio, la ex decana de la Facultad de Filosofía y Letras y ganadora de la contienda Adriana García no perdió tiempo y a las pocas horas de haber triunfado dijo que lo que hace Milei con las universidades “es perverso”. Cambio de época en tiempo récord: la UNCuyo pasó de filocornejomileísta a antimileísta en horas.
El triunfo de García fue celebrado por referentes peronistas de lo más variopintos. El presidente del PJ mendocino, Emir Félix, la saludó en sus redes sociales, también lo hicieron el intendente de Maipú, Matías Stevanato; la senadora nacional Anabel Fernández Sagasti y el legislador Lucas Ilardo. El intendente de Tunuyán, Emir Andraos, se hizo una escapada a la Capital para darle un abrazo.
Volver a enamorar
La posta es que el peronismo anda escaso de victorias en Mendoza, y está un poco mareado respecto de qué fórmula seguir para enamorar al electorado mendocino que siempre ha sido un poco radicheta y un poco peroncho. ¿Cómo se vuelve a enamorar a los mendocinos en época de abundancia de redes sociales y escasez de militancia en el territorio, que es la histórica fórmula peronista de la cercanía?
Los peronistas más optimistas ven en esta elección universitaria el comienzo de algo, pero la propia García se encargó de bajarle intensidad a su vínculo con el peronismo. "Muchos radicales desencantados también estuvieron con nosotros en la segunda vuelta”, soltó consciente de que lo mejor para ella será llamar a un gran acuerdo de la comunidad universitaria para que su gestión no corra peligro: sin todos los claustros embarcados en el rumbo, el día a día podría resultarle muy difícil.
O, dicho de otra forma, la flamante rectora no se subirá al debate electoral partidario de la provincia, no cuenten con ella para eso. La política universitaria es un microclima casi de élites que ni por asomo representa el mundo de demandas sociales que requiere el manejo de la cosa pública provincial.
¿Acelerada consciente?
Lo repetimos: hace mucho que el peronismo no festeja un triunfo en la provincia, le viene bien un poco de aire fresco para su lado en tiempos turbulentos y aprovechará este envión todo lo que pueda pero ¿tiene sustento su entusiasmo?
Cuenta con la ventaja de que La Unión Mendocina, el experimento político que lo desplazó al tercer lugar en 2023 ya no existe, la mayoría de los dirigentes de ese armado volvió a sus huestes: los del PRO, los radicales y los peronistas. Y de Omar De Marchi se sabe poco. Eso oxigena las pretensiones del peronismo mendocino de volver a ser una alternativa de poder en 2027.







