“¿De qué lado de la mecha te encontrás?” –pequeño y humilde homenaje en memoria del gran Indio Solari-. Alfredo Cornejo deberá decidir tarde o temprano de qué lado de la mecha está en la disputa entre quienes se sienten socios y quienes reportan como empleados de Javier Milei. La senadora nacional Patricia Bullrich introdujo el debate en el momento menos pensado. "No soy empleada de Milei, soy su socia”, disparó.
Bullrich tiró "no soy empleada de Milei" y voló a la tierra de Cornejo y el vino
Patricia Bullrich fue recibida en Mendoza por la más bullrichista de la provincia: Hebe Casado, la vicegobernadora que también hace alarde de ese estilo de jugadora líbera pura
La ex ministra de Seguridad usó esa contundente frase para desmarcarse de la orden política de Karina Milei de no bancar en el Senado de la Nación el pliego de María Verónica Michelli a jueza federal por ser cuñada de Hugo Alconada Mon, periodista del Diario La Nación que investiga la estafa $LIBRA.
La primera reflexión sería, si los hermanos Milei no tuviesen nada que ver con esa estafa, ¿por qué ese encono con un periodista y su cuñada que -encima- nada tiene que ver con la historia?
A las pocas horas y cuando todavía retumbaban sus palabras en Casa Rosada, Bullrich subió a un avión y se vino a una de las principales provincias aliadas del presidente donde fue recibida con honores por la vicegobernadora Hebe Casado y el diputado nacional Luis Petri.
“Socia, no empleada”
En las usinas del mileísmo suponían que esto podía pasar. Fue pura necesidad ir a su encuentro una vez terminada la primera vuelta en 2023. Nadie más que ellos supieron el verdadero acuerdo que cerraron aquel día para que los votos de Bullrich pasaran a Milei en el balotaje.
No solo se trataba de la promesa de un ministerio, para Bullrich significaba la posibilidad de seguir haciendo política con caja propia, ya lejos del PRO y de Mauricio Macri. Muy seguramente tanto Milei como su hermana y los Menem hubieran preferido no meterla a la Rosada, pero acá, allá y en política, “la necesidad tiene cara de hereje”.
El precio de los acuerdos
Uno compra un problema cuando se asocia con alguien tan avezado para la política porque puede pasar lo que pasó esta semana: osan cuestionar tu liderazgo. Muchos dicen que después de la comida en la que volvieron a verse la cara Mauricio Macri y su ex polla Bullrich, hubo una reunión secreta entre ambos.
¿Y si de esa reunión surgió la posibilidad de un acuerdo? ¿Y si Macri hiciera La Gran Cristina y le ofreciese a Bullrich liderar una fórmula como candidata a presidenta enfrentando a Milei? La realidad es que ella no está obligada a nada con el presidente.
Jugando al ajedrez con banca fija
Su estrategia explotó como una bomba en las filas del oficialismo a tal punto que el pliego de Michelli terminó siendo aprobado por la presión que ejerció en la Cámara Alta. Si bien la decisión final es una atribución del presidente, ya que la Constitución deja en sus manos la designación de los magistrados, el guiso ya causó una grieta difícil de disimular.
Por otro lado, la reprimenda que pretendió aplicársele al periodista de La Nación huele a una acción que podría enmarcarse en lo que allá lejos y hace tiempo formaba parte de las prácticas comunes de la casta política: persecución por pensar distinto o por ser “amigo de”.
Si creyeron que se sacaban de encima a Bullrich mandándola al Senado, la pifiaron fiero porque en realidad le regalaron un lugar del que nadie puede sacarla por 6 años y que le da una caja y un poder solo comparable al de un gobernador.
Hebe en primera fila
Bullrich fue recibida en Mendoza por la más bullrichista de la provincia: Hebe Casado, la vicegobernadora que también hace gala de ese estilo de jugadora líbera que no tiene ficha de afiliación aprobada en La Libertad Avanza –y arriesgo a que ya no le interesaría que se la aprueben- que fue destacada dirigenta del PRO (como Bullrich) y que acompañó en la fórmula a gobernador a un radical.
Acostumbrada a jugar en toda la cancha, Pato bendijo a Luis Petri en su camino a la gobernación pero también jugó al ping pong con Néstor Majul -funcionario de seguridad- y respondió que “dejaría a Cornejo a cargo de su casa para que la cuide y administre”, un piropo nada ensayado para el gobernador que la debe haber escuchado en su casa.
Pato sabe todo
Imposible que a esta altura de la velada, la senadora nacional no tenga re contra claro que Petri no es ni por asomo el candidato del oficialismo cornejista. Las elecciones PASO vuelven a convertirse en una pieza fundamental del juego que viene: si subsisten, las disputas entre facciones de los mismos partidos –incluso un enfrentamiento entre Milei y Bullrich- o entre un candidato de Cornejo y Petri en Mendoza, son posibles.
Milei buscará terminar con las PASO pero el Senado nacional se está convirtiendo en su talón de Aquiles con Victoria Villarruel lisa y llanamente en contra y Bullrich ya trabajando para sus planes. Mientras, en Mendoza aseguran que las elecciones primarias podrían sobrevivir. Compren pochoclo.






