Unos 4,6 millones de argentinos viajaron e hicieron turismo en vacaciones de invierno, un 5,9% más que el año pasado. El movimiento generó un impacto económico de $2,12 billones, un 2,5% más que en 2025, medido a precios constantes. Esto posiciona al sector como un motor clave de la economía nacional y los destinos de nieve fueron los más elegidos.
Turismo: 4,6 millones de argentinos viajaron en vacaciones de invierno y muchos fueron por la nieve
La temporada de vacaciones de invierno movilizó 4,6 millones de turistas, con la Patagonia y los destinos de nieve como grandes protagonistas y un impacto económico de $2,12 billones.

Vacaciones de invierno: 4,6 millones de turistas viajaron por el país y la nieve volvió a ser protagonista
La nieve, protagonista del invierno
Y en un invierno que tuvo a la nieve como uno de sus grandes atractivos, la Patagonia y los destinos cordilleranos volvieron a quedar entre los principales protagonistas. Bariloche, Ushuaia, Villa Pehuenia, Caviahue, San Martín de los Andes y Malargüe fueron algunos de los destinos que lograron buenos niveles de ocupación durante julio. En varios casos, la nieve y la actividad de los centros de esquí fueron determinantes para explicar el movimiento turístico.
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Bariloche volvió a ser el gran clásico del invierno argentino. San Carlos de Bariloche registró una ocupación del 85%, ubicándose entre los destinos más elegidos del país. La ciudad también se benefició de una fuerte conectividad aérea y de la llegada de turistas extranjeros, especialmente durante las semanas centrales de las vacaciones.
Más al sur, Ushuaia alcanzó una ocupación del 84% y volvió a demostrar el peso que tiene la nieve en la temporada turística fueguina. El destino combina esquí, montaña y paisajes únicos, una fórmula que año tras año atrae tanto a turistas argentinos como del exterior.
En Neuquén, el mapa de la nieve también mostró números fuertes. Villa Pehuenia llegó al 85% de ocupación, mientras que Caviahue alcanzó el 80%. San Martín de los Andes, por su parte, superó el 60%.
El caso de Caviahue es especialmente interesante porque el destino cordillerano logró capitalizar una propuesta que va más allá del esquí: nieve, montaña, volcán y termas en un mismo viaje. Una combinación que cada vez gana más lugar entre quienes buscan disfrutar del invierno sin pasar necesariamente todos los días arriba de los esquíes.
Malargüe y los destinos de Mendoza
En Mendoza, la temporada también dejó buenas noticias. La provincia registró entre 72% y 75% de ocupación promedio, por encima del 65% alcanzado durante la temporada anterior, y recibió 400.725 turistas.
Dentro de la provincia, Malargüe fue uno de los grandes destacados. El destino alcanzó picos de 90% de ocupación, impulsado por la actividad de su centro de esquí.
Potrerillos llegó al 85%, mientras que San Rafael y Gran Mendoza rondaron el 75%. El resultado muestra, además, que el invierno mendocino no depende de un único producto: nieve, montaña, gastronomía, bodegas y naturaleza se combinan para armar una propuesta cada vez más completa.
Un turista que decide a último momento
El informe elaborado por CAME y el Observatorio Argentino de Turismo también mostró un cambio que ya se viene viendo en los últimos años: las reservas de último momento siguen ganando terreno.
Durante las cuatro semanas de julio se mantuvo esta tendencia, mientras que muchos viajeros eligieron combinar más de un destino dentro de un mismo viaje y reducir la cantidad de noches.
Para los destinos de nieve, esta dinámica tiene una particularidad. El estado de las rutas, el pronóstico y, sobre todo, las condiciones de nieve pueden terminar definiendo una escapada prácticamente sobre la fecha. El Mundial de Fútbol también tuvo su impacto y condicionó parte de la demanda turística durante las primeras semanas del receso.
La nieve, una vez más, protagonista
El balance de las vacaciones de invierno deja una conclusión clara: el turismo argentino se movió más que el año pasado y los destinos de nieve volvieron a tener un papel central.
Bariloche lideró entre los clásicos, Ushuaia mantuvo su lugar como uno de los grandes destinos invernales del país y Neuquén mostró muy buenos números en Villa Pehuenia y Caviahue. En Mendoza, Malargüe confirmó que cuando la nieve acompaña, el centro de esquí puede convertirse en uno de los principales motores de la temporada.
Con más turistas, más vuelos y un crecimiento del turismo extranjero, el invierno 2026 deja además un turista que parece tener cada vez más claro qué busca: viajes más cortos, combinaciones de destinos y decisiones tomadas cada vez más cerca de la fecha.
Y para los que esperamos el invierno contando centímetros de nieve, hay una señal que vale la pena mirar: la montaña sigue estando entre los grandes planes de las vacaciones argentinas.