El grupo español Jarabe de Palo entregó este domingo, en , un recital sostenido en una banda musical muy consistente y Pau Donés, su líder, expuso sus canciones más destacadas en un modo intimista, "como vinieron al mundo, con instrumento y voz".
Donés recordó, ante un auditorio repleto, que Jarabe de Palo había llegado por primera vez a Buenos Aires "hace 18 años, en La Trastienda, y hoy estamos acá, en el Teatro Opera", festejando la presentación de su último trabajo, "50 Palos", creado luego del cáncer del que fue operado y que aseguró que lo ha "devuelto a la vida".
"El cáncer es una enfermedad crónica como una diabetes o un reuma. Un ciego puede vivir con su ceguera y ser feliz, un sordo puede vivir con su sordera y ser feliz, como un cojo o un diabético, nosotros con cáncer también", afirmó a la prensa sobre un tema en el que no quiere quedarse detenido.
A pesar de ello, "50 Palos" lo encuentra más intimista y reflexivo, con una música menos roquera y una banda que sostuvo con mucha eficacia nuevos arreglos para temas conocidos como "La flaca", "Agua", "Bonito", "Déjame vivir" o "Tú me haces sonreír" y otros tantos que se agregaron al único nuevo tema, "Humo", vinculado a su padecimiento.
Respecto a este tema, explicó que está vinculado a su enfermedad. Lo calificó como "un gran canto a la vida que no podía faltar en esta nueva gira y espectáculo".
"Las cosas ya nunca volverán a ser como antes: la música seguirá siendo lo principal, pero funcionaremos de otra manera", agregó.
Y así fue. En esta oportunidad acompañado por Jaime Burgos, en piano; Jordi Vercat, en bajo y la arrasadora Andrea Amador en cello y coros.
Todos los temas fueron acompañados por unos videos producidos para la ocasión de un modo ecléctico y sin una línea estética definida.
En todo caso expusieron un arte audiovisual variado y tan poco encasillado como algunos de los nuevos ritmos creados para los temas seleccionados para la ocasión.
Si el vínculo con su público siempre estuvo dotado de guiños, anoche el afecto hacia Donés quedó más expuesto luego de la interrupción de sus giras producto de sus intervenciones quirúrgicas. Esto generó un aire más initimista propuesto en un ida y vuelta con los Jarabe.
"En este último año nos hemos dedicado a destrozar nuestras propias canciones para luego reconstruirlas aprovechando los miles de pedacitos que quedaron por el suelo", supo decir.
Luego de recordar a Maradona y a Messi, "porque son del Barsa", dejó casi para el final su canción emblema "La flaca", y se retiró del escenario.
A su regreso confesó, como otro guiño con el público porteño, que sólo se va y vuelve del escenario porque "lo hace Charly" (García) y para los bises dejó "Tiempo" y "Grita".
"Estupenda noche la de ayer Buenos Aires. La putada es que esta visita duró nada", supo despedirse del Río de la Plata desde su página de Facebook. Y prometió más regresos.
