La ópera como espacio de formación profesional y de difusión y encuentro para todos los públicos. Ese fue el espíritu que determinó la creación del Ópera Studio de la , bajo la dirección de la soprano mendocina Verónica Cangemi, de renombre internacional. Ahora, con arduo trabajo está respaldando esa decisión inicial y por ello lunes y martes la cantante lírica -junto con un jurado de expertos- realizará audiciones para seleccionar cantantes líricos y estudiantes avanzados de las carreras de Canto, para cubrir los roles de las obras Matrimonio segreto y La Doriclea. Las pruebas se realizarán en la Nave Universitaria, a partir de las 20.
Llegada hace dos semanas de Torino (Italia) , Verónica siempre expresa su alegría de estar de regreso en su tierra y como en esta oportunidad se queda hasta agosto, son muchos los compromisos profesionales que tiene que afrontar en tan poco tiempo, parte de ellos las audiciones de hoy y mañana.
"El Ópera Studio es un organismo que para mí hacía falta en , porque acá se hace ópera a pulmón, no hay un training, el entrenamiento diario que requiere un cantante lírico. Por eso hay que sacarse el sombrero cuando los artistas suben a escena para hacer La Traviata o Rigoletto. Si se mantuviera siempre el ritmo que tenemos los artistas para trabajar una ópera, no pasaría esto", reflexiona la soprano.
-Ya tendrían los repertorios y la formación como parte de sus aprendizajes...
-Exacto, no sólo la formación de cada alumno, sino para qué es mejor cada uno de estos artistas. Por eso, después de ver lo que pasaba en Mendoza, quise crear este organismo y la UNCuyo, a partir de Extensión Universitaria, me permitió hacerlo, donde en este segundo año se van a hacer dos óperas de prueba, Matrimonio Segreto, de Domenico Cimarosa, y el primero y segundo actos de La Doriclea, de Alessandro Stradella.
-El año pasado ya hicieron el primer acto de "La Doriclea"...
-Exactamente. El año pasado fue una especie de "plan piloto", para probar. El resultado y el empeño fueron tan buenos que ahora a los cantantes líricos seleccionados se les va a pagar un sueldo, van a tener un estímulo económico, porque si no el artista para sobrevivir tiene que trabajar en otro lado. El objetivo es tener un elenco de ocho artistas jóvenes que puedan tener, durante la semana, un mínimo de tres horas diarias dedicadas al Ópera Studio, de lunes a jueves.
-¿Qué implican estas tres horas de estudio diarias?
-Implican arte escénico, danza, historia de la ópera, el control del canto dentro de la ópera, entre otras disciplinas.
-¿Cuál es tu participación en este proyecto, más allá de ser la directora general?
-No sólo trabajo en el control del canto en la ópera, sino que cuando estos jóvenes artistas ya están con el rol incorporado, soy también la que termina de llevar adelante este proceso. Si este elenco funciona, el año que viene se incluiría el tercer acto de La Doriclea y así vamos a poder presentar la ópera completa, que era uno de los objetivos, ver cómo se lleva el trabajo a largo plazo. Aparte de esta obra, se elegiría entonces otra ópera, que funcionaría cinco años, para abrir este arte al público joven y a los niños.
-A partir de tu experiencia como cantante lírica, ¿cuál es la importancia de acercar la ópera a los niños?
-Queremos crear una manera de atraer a este público para que tengamos nuevas generaciones que crezcan acompañadas de la música clásica. El año que viene vamos a empezar con La flauta mágica, de Wolfgang Amadeus Mozart, en español y en alemán, para niños. Es una ópera que va a tener funciones todo el año, en la Nave Universitaria, para todas las escuelas primarias.
-Con las audiciones, ¿quedaría conformado un elenco estable?
-Sí, pero no sólo eso, sino que con las personas que voy a traer de Europa (un director de orquesta y un regisseur) se va a posibilitar también la formación de lo que es técnica y escenografía del teatro de la Universidad.
-Esto apunta a la puesta en escena en general...
-Claro, porque los teatros lamentablemente en Mendoza no están construidos para hacer ópera.
-¿Ni siquiera el Independencia?
-No, ni siquiera el Independencia, que tiene una fosa, pero no tiene la técnica, que se alquila, por ejemplo las luces o el telón. Se puede hacer y se hace a pulmón, pero lo ideal para hacer ópera técnicamente todavía no está. Y para eso hay que ir formando gente, que sepa de música, de montaje escenográfico, todo lo necesario para hacer una ópera. El estudio de todo esto lo va a llevar por este año Guillaume Bernardi, que es el director de Ópera Studio de la Universidad de York, en Canadá.
-¿Estas alianzas con otras universidades van a continuar?
-Estoy haciendo alianzas y convenios con universidades que tienen Ópera Studio, no escuela de canto, que es diferente.
-¿Cuál es la distinción?
-La diferencia es que en una escuela el alumno se prepara técnicamente para cantar un repertorio y el Ópera Studio es el complemento, que forma solamente al artista para escena. La carrera de un cantante se puede dividir en sinfónica, de cámara, operística... Lo que yo hago en la , por ejemplo, es para preparar técnicamente al alumno para un Ópera Studio. Es como si en medicina, para optar para ser cardiólogo, primero tenés que ser médico clínico. En este caso es lo mismo: primero tenés que estudiar canto para después poder estudiar una especialidad como la ópera. Hay gente que le gusta cantar pero no actuar, la ópera requiere ambas disciplinas.
-¿En qué fecha van a presentarse las óperas para las que van a audicionar ahora?
-Matrimonio segreto va a ser el 1 y 2 de setiembre y La Doriclea se va a presentar a fines de octubre, ambas en la Nave Universitaria.
Lunes y martes. A las 20, en la sala Chalo Tulián de la Nave Universitaria (Maza 250, de Ciudad).
Óperas. Se seleccionarán voces para Matrimonio segreto de Domenico Cimarosa y La Doriclea de Alessandro Stradella.
Voces. Se seleccionarán dos sopranos líricas o lírico-ligeras, una mezzosoprano o contralto, un contratenor, dos tenores líricos o lírico-ligeros, un barítono y un bajo bufo.
"Queremos crear una manera de atraer al público infanto-juvenil para que tengamos nuevas generaciones que crezcan acompañadas de la música clásica" (Verónica Cangemi, soprano).
