"El 14 de octubre de 2013, mi esposa y yo fuimos bendecidos con nuestro quinto hijo y nuestro tercer niño, William. Al poco de nacer los médicos nos dijeron que tenía Síndrome de Down".Así es como empieza la historia de Alan y su hijo, relata el Huffingtonpost.es. El terremoto que la llegada de un niño tan especial tuvo en la vida familiar obligó a que este hombre comenzase a mirar "más allá de mí mismo", para reconocer que William tenía "mucho más que ofrecer a la familia" que lo que su "egoísmo inicial" le había hecho pensar, explica el propio Lawrence en su blog Thatdadblog.com.
Volando para romper barreras
