El viento del mar y las lluvias previas al monzón refrescaron el sur de Pakistán el miércoles, marcando el probable fin de una ola de calor que dejó al menos 749 muertos, informaron las autoridades.Las temperaturas en la agobiada Karachi bajaron a 34 grados Celsius (93,2 Fahrenheit), dijo el meteorólogo Abdur Rasheed. Los hospitales recibieron menos enfermos que en días anteriores, cuando había personas deshidratadas tendidas hasta en los pasillos.
Viento y lluvia alivian el excesivo calor el Pakistán
