(Editado por Marcos Barrera) La historia de Valérie Bacot ha conmocionado al mundo por la gran problemática que se vive con el incesto, la violencia machista y los abusos. Esta francesa de 40 años fue condenada el pasado viernes a cuatro años de cárcel, tres de ellos exentos de cumplimiento, por haber asesinado en 2016 a su marido, que la violó, maltrató y prostituyó.
Valérie Bacot no irá a la cárcel: mató a su marido violador


Bacot ya había cumplido un año de detención provisional, por lo que no tiene que volver a prisión.
El hecho ocurrió en 2016 cuando Valérie Bacot mató de un disparo en la cabeza a su marido Daniel Polette tras escuchar una conversación entre él y la hija de ambos, de 14 años, en la que el hombre le preguntaba sobre su sexualidad. Según confesó, el temor a que la prostituyera como venía haciendo con ella, la llevó a asesinarlo.
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Tras un fallido intento de provocarle una sobredosis con somníferos, tomó el revolver de su marido y horas más tarde lo ultimó de un tiro en la nuca.
Los hijos de la mujer francesa, que tenían 16 y 17 años cuando se produjo el crimen, fueran condenados por un tribunal de menores a seis meses de prisión exentos de cumplimiento por haber ayudado a enterrar el cuerpo y ocultar el acto.
25 años de abusos sexuales
Los abusos sufridos por Valérie Bacot habían durado casi 25 años ya que Daniel Polette empezó a abusar de ella a sus 12 años, cuando todavía era pareja de su madre.
El hombre fue condenado a dos años de prisión en 1995 tras la denuncia de unos familiares, pero la madre -violenta y con problemas de alcoholismo- la obligó durante ese tiempo a visitarlo en la cárcel.
Al cumplir su condena, volvió al domicilio familiar. Bacot, que tenía 17 años, fue expulsada de su casa tras quedar embarazada de él, como cuenta en su libro Tout le monde le savait (Todos lo sabían). El hombre, 25 años mayor, se casó con ella y fruto de esa relación nacieron cuatro hijos.
Su libro narra la relación con este hombre violento que la prostituía en las carreteras de la provincia, le pegaba y la amenazaba con armas, un drama que sólo salió a la luz a finales de 2017, cuando, denunciada por la madre del novio de su hija, fue detenida y confesó el crimen.