París recibe millones de euros cada año de los turistas, pero ese destino internacional para los vacacionistas de todo el mundo recibió el miércoles con ánimo dadivoso a miles de visitantes especiales.La organización francesa de caridad Secours Populaire (Socorro Popular) trajo a niños de docenas de países, entre ellos algunos que viven en zonas de guerra, en situación de pobreza, desastres naturales o carentes de medios para tomar vacaciones, para sumarse a niños franceses en un día de paseo veraniego.