Dos actividades tan distintas como hacer espeleología y tomar el sol no suelen ir de la mano, pero en ocasiones hay excepciones. Y cuando las hay, son maravillosas.Durante la temporada de lluvias, la cueva de Hang En en Vietnam no es el lugar al que te gustaría ir a nadar. El río Rao Thuong, cuyo curso atraviesa la cueva, sube más de 90 metros y cubre las que, en otras épocas del año, son unas playas preciosas y pintorescas, según National Geographic.
Una playa escondida en una cueva
