La nave de carga Progress M-27, que fue lanzada este martes al espacio con destino a la Estación Espacial Internacional (EEI), se precipita hacia la Tierra de manera descontrolada con una masa superior a las 7 toneladas. El Centro de Control de Vuelos Espaciales de Rusia perdió el control del carguero el mismo martes, poco después de su lanzamiento, cuando se situó en una órbita errónea y dejó de enviar datos a la Tierra.Tras varios intentos fallidos de recuperar el control de la Progress, los técnicos rusos observaron que el carguero giraba a gran velocidad sobre su propio eje, algo que le impide cualquier intento de maniobrar para acercarse y acoplarse a la EEI.
El Centro de Vuelos Espaciales perdió el dominio del carguero ruso Progress este martes, poco después del lanzamiento. Se espera que se desintegre al volver a entrar en la atmósfera.
Una nave espacial rusa de 7 toneladas se precipita sin control hacia la Tierra
