Víctor Saldaño tiene 42 años y ha pasado casi la mitad de su vida esperando que lo maten.Saldaño, oriundo de Córdoba, Argentina, es uno de los más de 3.000 reclusos que están en el corredor de la muerte de Estados Unidos, el lugar donde se alojan quienes son sentenciados por la justicia a morir.
Una mujer argentina espera que el Papa salve a su hijo de la pena de muerte en EE.UU.
