Renee es una enfermera que lleva 33 años trabajando en el área de cuidados intensivos de neonatos en un hospital de Atlanta. Es decir, que por sus manos han pasado un gran número de bebés prematuros a los que ha salvado la vida, pese a estar en un estado de salud muy delicado. Una persona con un perfil así es un ‘caramelito’ para las marcas, ya que su historia tiene un gran potencial para convertirse en viral y hacer llorar a millones de personas. La compañía que no ha dejado pasar esta oportunidad es Kleenex, toda una experta en difundir vídeos emotivos que encajan perfectamente con uno de los atributos de su producto: secar las lágrimas.
Una enfermera se lleva la sorpresa de su vida
