Las víctimas más vulnerables de la caza ilegal en Sudáfrica son los rinocerontes bebés que sobreviven a la muerte a tiros de sus madres. Una reserva natural los protege hasta que puedan volver a la vida silvestre. Una veterinaria mexicana trabaja en el orfanato.Muchos probablemente mueren de deshidratación y otros peligros al quedar solos en la naturaleza, pero algunos tienen suerte y terminan en el Orfanato de Rinocerontes, donde varios empleados se vuelven "madres" de los pequeños traumatizados al alimentarlos, acompañándolos en caminatas y consolarlos hasta que puedan regresar a la naturaleza.
Un "orfanato" de rinocerontes
