En Bangkok, quienes celebren la llegada del año nuevo estarán flanqueados por la policía y lo harán en el lugar donde hace unos meses estalló una bomba. En París, los residentes que se recuperan todavía de los últimos ataques terroristas tendrán una celebración más modesta que en años anteriores. Y en la capital de Bélgica, Bruselas, las autoridades, nerviosas tras frustrar lo que dijeron eran planes para atentar durante las fiestas, han cancelado todos los actos previstos para recibir el 2016.A medida que 2015 llega a su fin, muchos están deseando decir adiós a un año marcado por los ataques que sacudieron naciones enteras y dejaron los nervios a flor de piel. Con todo, en muchos lugares se sigue adelante con las celebraciones, con algunos negándose a que el miedo les arruine la fiesta.
muchos están deseando decir adiós a un año marcado por los ataques que sacudieron naciones enteras y dejaron los nervios a flor de piel.
Un mundo nervioso despide un 2015 marcado por el terror
