Por Luciano Bertolotti
El primer ministro cedió ante la UE y el FMI lo prometido y hasta lo votado en un reciente referéndum.
Tsipras pisoteó y enterró las banderas de Syriza y del pueblo griego

Nada nuevo: un discurso, un relato y los mecanismos “legales” para la traición. Otra desilusión para alimentar el escepticismo que es alimento para los alimentadores de traidores. El primer ministro griego Alexis Tsipras es el máximo responsable de haber revolcado, pisoteado y enterrado las banderas con las que Syriza ganó las elecciones en la empobrecida Grecia.
Los ojos de la resistencia y de la izquierda europea estaban puestos en Syriza, ya que llegaron con consignas para terminar con las políticas de austeridad que los tiene sometido y empobrecidos la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, motorizados por el Banco Europeo y el nuevo imperio alemán encabezado por Ángela Merkel. Syriza fue el puño que presentó amenazante a las alianzas del poder económico, la Troika.