Como parte de una tradición, Donald Trump y la primera dama Melania contestaron varias llamadas, cada uno por su parte, e hicieron algunas preguntas a cada niño.
Todo comenzó por una errata, en 1955, en una publicidad de la cadena de grandes almacenes Sears que pedía en un diario local de Colorado llamar por teléfono a Papá Noel.
El número indicado, supuestamente la línea directa con el famoso barbudo, era en realidad -en plena Guerra Fría- el del teléfono rojo del Norad.
Primero, desconcertado cuando se encuentra al otro lado del teléfono con un joven que le pregunta si era "Santa Claus", el oficial de servicio ese día, el coronel Harry Shoup, siguió el juego para no decepcionar al muchacho.
Dio instrucciones a sus hombres de dar informaciones sobre la localización de Papá Noel y llamó incluso a una radio local para anunciar que había visto un objeto extraño en el cielo.
Este año, la pareja presidencial se sumó a la actividad.
El presidente hizo varias preguntas a un joven llamado Coleman sobre su edad y su progreso escolar. Sin embargo, todo se volvió un poco tenso cuando Trump se burló del pequeño.
"Hola […] ¿Cuántos años tienes?", dijo Trump al tomar la llamada
