Las fuerzas armadas del país norteamericano acumularon recursos bélicos durante meses en la región caribeña. Esta presencia de la Armada se convirtió en la más grande a nivel global fuera de Medio Oriente. De este modo, y según la información recabada por el respetado portal Político, Estados Unidos quedó en condiciones de actuar de forma inmediata ante cualquier decisión de la Casa Blanca.
Estados Unidos ya tiene "las piezas en su lugar" para invadir Cuba
Estados Unidos posicionó tropas y armamento en el Caribe para un posible ataque militar, a la espera de Donald Trump
El despliegue habilita diferentes alternativas estratégicas ante el gobierno comunista de Cuba, luego del fracaso de las medidas de presión económica. Las opciones militares abarcan desde capturas de dirigentes políticos hasta ofensivas de precisión. Una intervención abriría un tercer escenario de conflicto internacional para la administración actual.
La situación del territorio insular genera preocupación en Washington. El secretario de Estado, Marco Rubio, calificó la realidad del país vecino como un peligro para la seguridad nacional estadounidense durante una reunión de gabinete. La cercanía geográfica con la costa norteamericana fundamenta la vigilancia permanente.
Los preparativos para invadir Cuba
La flota actual incluye al grupo de combate del portaaviones USS Nimitz, que ingresó a la zona recientemente junto a destructores y cruceros con capacidad de lanzar proyectiles guiados.
Asimismo, aeronaves de vigilancia y vehículos aéreos no tripulados controlan el espacio circundante de manera constante. Buques con miles de infantes de marina aguardan cerca de Virginia para un eventual relevo de embarcaciones.
La llegada del portaaviones coincidió con el procesamiento judicial de Raúl Castro, un hecho interpretado por analistas como una demostración de poder. Los aviones de combate situados en Florida y Puerto Rico complementarían las misiones destinadas a neutralizar defensas aéreas locales.
La continuidad de las operaciones genera complicaciones logísticas para el personal naval. Varias naves principales acumularon meses en el mar, un período que superó las rotaciones habituales de la milicia. La prolongación de las tareas cerca de Cuba puede generar problemas si la Casa Blanca no toma una decisión sobre el futuro de la isla en las próximas semanas.


