Quince años de lucha llevaba la madre de la pequeña Lauren Sarene Key, fallecida a los cuatro años, para que su ex, Cameron Brown, fuese juzgado por asesinato en primer grado. Los hechos ocurrieron en el año 2000, cuando la niña apareció muerta tras caer por un acantilado. Tras dos juicios en los que el jurado fue incapaz de llegar a un acuerdo, el padre se enfrenta ahora, en este tercero, a cadena perpetua, después de haber sido declarado culpable.
Tiró a su hija de un precipicio para no pagar mantención
