La policía de Baltimore patrullaba este martes las calles aún humeantes de la ciudad, donde manifestantes demostraron su cólera durante la madrugada quemando automóviles y saqueando tiendas tras realizarselos funerales de un joven negro muerto en dependencias policiales.
El gobernador de Maryland, Larry Hogan, declaró la noche del lunes el estado de emergencia en la ciudad para movilizar a la guardia nacional y "restaurar el orden" tras los violentos disturbios.
Tensa calma en Baltimore tras noche de violentas protestas raciales
