Las autoridades sudafricanas arrestaron a 750 inmigrantes sin residencia legal y grupos defensores de los derechos humanos criticaron los allanamientos por supuestas irregularidades, entre ellas impedir que los detenidos tomaran contacto con abogados, se informó el martes.Las redadas a nivel nacional a fines de abril y comienzos de mayo se produjeron después de hechos de violencia contra inmigrantes en partes de Johannesburgo y Durbán. El gobierno sudafricano dijo que siete personas murieron.