Enrique Colsa tiene las manos pintadas de blanco. Es dueño de una panadería, pero esas manchas no son de harina. Enrique acaba de trazar la D del "dronpuerto", en la parte trasera de su negocio,Currus&Co. Todo listo para el despegue. Y él deseando que por los cielos de Somo (Cantabria) vuelen barras de pan gallofa, el más vendido en su establecimiento del centro del pueblo.La legislación avanza lentamente pero el objetivo está cerca. Para final de año, Currus&Co puede convertirse en la primera panadería del mundo en entregar pan a través de drones teledirigidos. "Un cliente me dijo que se perdería el dron de gentes del repartidor pero ya idearemos algo para que esto no ocurra". Enrique no piensa eliminar la entrega de toda la vida, pero es consciente de que el cliente exige una venta más personalizada e innovadora.
Su pan ya está aquí...en el aire

"Cuando vi esta tecnología en Estados Unidos me picó y me pregunté cómo funcionaría en mi pueblo, lleno de jóvenes surfistas durante el verano". Este ingeniero de telecomunicaciones de 39 años y dedicado a los negocios (además de Currus&co, comercializa telefonía móvil y vende complementos de pádel en una página web) se confiesa un "friki" de la tecnología. Ya en junio pasado decidió implantar el pago de los productos a través de una maquina individual o la venta de pan por Whatsapp.