A primera vista, Sudan parece como cualquier otro rinoceronte blanco del norte: fornido y ágil, con labios cuadrados.Él pasta bajo el sol caliente, su cabeza masiva apuntando hacia el piso, con el vistazo ocasional a las personas que lo miran embobados desde vehículos en el santuario Ol Pejeta en el centro de Kenia.
Los rinocerontes blancos del norte se acercan peligrosamente a la extinción al sólo haber un macho en el mundo
Sólo queda un macho de rinoceronte blanco en el mundo
