Ocurrió en el Reino Unido

Sintió un fuerte dolor luego del gimnasio, fue al hospital y le diagnosticaron cáncer

Sophie Pugh es una joven de 27 años que había consultado a otros profesionales de la salud, pero le dijeron que "elongaba mal" por eso tenía dolores

Por UNO

Sophie Puhg es una mujer británica de 27 años que actualmente vive un verdadero calvario. Después de que un médico no le diera importancia a los fuertes dolores por los que lo consultó, y frente a lo cual recibió como "remedio" el consejo de elongar mejor luego del gimnasio, ahora debe hacerse quimioterapia. Tiene cáncer de ovarios, una enfermedad tan grave como el cáncer de colon, que tiene alto riesgo de muerte.

De un día para el otro, Sophie experimentó un dolor paralizante en su espalda baja, en la parte superior de la pierna y en el abdomen bajo. Además, la mujer presentaba hinchazón y dificultades para ir de cuerpo, según publicó el diario británico Daily Mail.

Si bien es cierto que la sintomatología no surgió toda al mismo tiempo, sí hubo varias alertas que no debieron descartarse. De hecho, la mujer asistió a una guardia médica por un fuerte dolor abdominal y diarrea en ocasiones anteriores sin que se profundizara en su estado de salud. Fue despachada por los profesionales de la salud bajo el argumento de que probablemente se tratara de una “intoxicación alimentaria”.

►TE PUEDE INTERESAR: Hizo nacer antes a su bebé para que el papá con cáncer lo pueda conocer

Sophie era fanática del gimnasio y dedicaba buena parte de sus días a levantar pesas. Es por eso que cuando se acercó a un centro de salud por segunda oportunidad tras comenzar a sentir dolores en la pierna, la mandaron a su casa diciéndole que debía elongar mejor antes y después de ejercitarse.

Sophie Pugh en el gimnasio.jpg
Sophie Pugh en el gimnasio. Sintió dolores que le atribuyeron a su actividad física, pero era cáncer.

Sophie Pugh en el gimnasio. Sintió dolores que le atribuyeron a su actividad física, pero era cáncer.

“Me dijo -el médico- que no estaba estirando correctamente después del gimnasio, lo cual sabía que no era así porque me estiraba durante 20 minutos antes y después de cada sesión, ahora sabemos que era un síntoma del cáncer”, confesó Pugh en declaraciones a la prensa británica.

La deportista intentó seguir con su vida sin prestar demasiada atención a sus síntomas, que no hicieron más que empeorar día a día.

“Estaba tratando de hacer algunos abdominales inclinados en el gimnasio y sentí como si me clavaran cuchillos calientes en la parte inferior de los abdominales”, relató.

►TE PUEDE INTERESAR: Un tratamiento experimental contra el cáncer logró remisión completa en 18 pacientes desahuciados

Y continuó: “Entonces estaba acostada en la cama y mi gato saltó sobre mi estómago y lloré de dolor. Mi pareja me dijo que tenía que ir al médico”.

Sophie Pugh se internó de urgencia en un hospital bajo la sospecha de que podría estar padeciendo un caso agudo de apendicitis. Después de que le realizaran un chequeo general, los médicos determinaron que la joven padecía un cáncer de ovario en fase cuatro.

Sophie se vio obligada a dejar su trabajo para someterse a un agresivo tratamiento de quimioterapia que durará aproximadamente seis meses. Sus amigos iniciaron una campaña solidaria para poder solventar los gastos del tratamiento.

►TE PUEDE INTERESAR: Hizo nacer antes a su bebé para que el papá con cáncer lo pueda conocer

►TE PUEDE INTERESAR: Un tratamiento experimental contra el cáncer logró remisión completa en 18 pacientes desahuciados

Temas relacionados: