Samantha Jenkins murió en 2011 después de pasar cuatro días en coma en un hospital de Gales, según publicó la BBC.El patólogo Paul Griffiths explicó que Jenkins tenía muy bajos niveles de calcio, magnesio, sodio y potasio, probablemente provocado por la mala absorción en su estómago, que le causaba su excesiva afición a mascar chicle.
Se murió por su adicción a los chicles
