Jeremy Clarkson, protagonista del programa de autos de la BBC, presentó de esa manera la segunda parte del especial que desató un escándalo en la Argentina al ver que su vehículo usaba una placa alusiva al conflicto por Malvinas
El conductor del programa, en el que se aseguró que en él se burlaba de los argentinos con respecto a Malvinas, insistió en que aquí "se pensó de manera eqiovocada".
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Al comienzo del programa, Clarkson volvió a defender su posición al asegurar que en la Argentina "se pensó de manera equivocada; dijeron que cambiamos las placas".
El programa es emitido en estos instantes por la BBC y debería mostrar cómo los protagonistas del programa debieron escapar tras la furia desatada por una de las placas de los vehículos que conducían.
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Ayer se emitió la primera parte, sin referencias al altercado ocurrido en octubre, cuando los responsables del programa automovilístico de la BBC británica compraron tres autos para el rodaje del episodio que transcurrió en la Patagonia. Eran un Porsche 928 GT, un Lotus Esprit y un Ford Mustang Mach I.
El problema se generó porque el Porsche que utilizó Jeremy Clarkson, el histórico presentador del show de autos más visto del mundo, tenía la matrícula "H982FLK". El nombre alude inevitablemente a la guerra que enfrentó al Reino Unido con la Argentina en las Islas Malvinas: 82 coincide con el año del conflicto (1982) y FLK, con el nombre del archipiélago en inglés, Falklands.
Al enterarse de lo ocurrido, un grupo de veteranos se agolpó frente al hotel donde se hospedaba el equipo de la BBC en Bariloche, provincia de Río Negro, Argentina, para protestar contra lo que consideraban una flagrante provocación.
Los problemas continuaron cuando el equipo se trasladó hacia el sur, hasta Tierra del Fuego, antes de continuar con su ruta hacia Chile. A medio camino, en la localidad de Tolhuin, fueron recibidos con una lluvia de piedras. Un técnico terminó con heridas leves, pero rehusó ser atendido.
Al ver que la situación era cada vez más tensa, los británicos decidieron desprenderse de los autos. Se dirigieron hasta el acceso al cabo San Pablo, ubicado a 30 kilómetros del pueblo, y allí los dejaron abandonados. Los vehículos, que ya no tenían la provocativa matrícula, terminaron severamente dañados por las pedradas.
"Los dejamos, no queremos más problemas. Si quieren préndanles fuego, pero vámonos de acá", fue el desesperado pedido de los miembros del show hacia las autoridades policiales.
Fuente: Infobae