Rusia y China reforzaron ayer su alianza estratégica con sus primeras maniobras navales conjuntas en aguas del mar Mediterráneo, coto privado de la Sexta Flota estadounidense durante décadas.“Las maniobras ruso-chinas en el Mediterráneo no van dirigidas contra una tercera parte”, dijo el vicealmirante ruso Alexandr Fedotenkov, en clara referencia a la OTAN. El buque insignia de la Armada rusa, el destructor acorazado Moskvá, buque equipado con misiles de crucero, será el que acoja el cuartel general desde el que se dirigirán los ejercicios.
“Las maniobras ruso-chinas en el Mediterráneo no van dirigidas contra una tercera parte”, dijo el vicealmirante ruso Alexandr Fedotenkov, en clara referencia a la OTAN.