Un trozo de tela manchado con la sangre del papa Juan Pablo II, canonizado en 2014, fue hurtado la madrugada del domingo en la catedral de Colonia, en el oeste de , según la policía.
"Su valor material es escaso, pero su valor espiritual es muy superior", señaló el integrante de la catedral Gerd Bachner, quien instó a los ladrones "a reflexionar y devolver la reliquia".
Una parroquiana comunicó el robo tras encontrarse la cápsula de vidrio que contenía el tejido, rota y vacía, a los pies de un relicario de plata de 40 cm de alto, que representa al sumo pontífice desde la visita que realizó a la catedral de Colonia en 1980.
El pontificado de Karol Wojtyla, convertido en Juan Pablo II, se extendió de 1978 hasta su muerte en 2005, y es el tercero más largo de la historia del catolicismo después de los de San Pedro y Pío IX.
