La buena, buenísima noticia, que sacudió ayer el mundo, es que un galeón español, un trozo de nuestra historia compartida con América, en este caso el galeón San José, ha sido localizado en aguas colombianas. Una historia que merece ser contada, pero no merece ser vendida. Porque ese será el dilema, desde que el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, lo anunció anteanoche de un modo sensacional en Twitter. El San José era el galeón con el que todos los cazatesoros del mundo soñaron alguna vez para dar un pelotazo. Algunos estuvieron cerca de lograrlo y su presencia en aguas colombianas fue objeto de millonarios litigios y reformas en las leyes.
¿Qué pasará con los tesoros del galeón español?
