El Papa Francisco dio a conocer un documento titulado “Cristo Vive”, especialmente dirigido a los jóvenes, a los que advierte sobre los peligros del mundo digital. Toca temas de actualidad como el machismo, el autoritarismo y la sexualidad como verdaderos desafíos para ellos. el líder de la iglesia católica denunció además "los ingentes intereses económicos" del mundo digital, capaces de manipular "procesos democráticos" mediante la difusión de "noticias falsas" que fomentan los "prejuicios y odios".
"Nuestros pecados están a la vista de todos", admitió Francisco en la Exhortación Apostólica "Christus vivit" (Cristo Vive), un documento que fue fruto del sínodo dedicado a los jóvenes que tuvo lugar en octubre pasado en el Vaticano.
"En el mundo digital están en juego ingentes intereses económicos, capaces de realizar formas de control tan sutiles como invasivas, creando mecanismos de manipulación de las conciencias y del proceso democrático" "En el mundo digital están en juego ingentes intereses económicos, capaces de realizar formas de control tan sutiles como invasivas, creando mecanismos de manipulación de las conciencias y del proceso democrático"
Papa Francisco
"En el mundo digital están en juego ingentes intereses económicos, capaces de realizar formas de control tan sutiles como invasivas, creando mecanismos de manipulación de las conciencias y del proceso democrático"
El pontífice, que se inspiró en los debates y en las conclusiones del documento final, asegura que "la proliferación de las fake news (noticias falsas) es expresión de una cultura que ha perdido el sentido de la verdad y somete los hechos a intereses particulares".
"La reputación de las personas está en peligro mediante juicios sumarios en línea. El fenómeno afecta también a la Iglesia y a sus pastores", observa Francisco, entre los papas más atentos a comunicar con el mundo de hoy.
Haciendo un mea culpa
En el texto, el papa admite que los escándalos sexuales y económicos han alejado a muchos jóvenes de la Iglesia y asegura que la Iglesia ha tomado conciencia de lo sucedido.
"Gracias a Dios los sacerdotes que cayeron en estos horribles crímenes no son la mayoría", asegura.
"Una Iglesia a la defensiva, que pierde la humildad, que deja de escuchar, que no permite que la cuestionen, pierde la juventud y se convierte en un museo", escribió.
Reivindicando los reclamos femeninos
Paralelamente estima que "una Iglesia viva" debe considerar "legítimas las reivindicaciones de las mujeres que piden más justicia e igualdad" y reconocer "la larga trama de autoritarismo por parte de los varones, de sometimiento, de diversas formas de esclavitud, de abuso y de violencia machista", recalcó.