Diez países europeos siguieron el ejemplo de Alemania y restablecieron controles en sus fronteras o amenazaron con hacerlo para frenar el ingreso masivo de decenas de miles de desesperados refugiados que continúan avanzando desde las costas del sur del continente en busca de un futuro mejor. Al mismo tiempo, una cumbre de ministros del Interior de la Unión Europea (UE) fracasó nuevamente en su intento por repartirse 160.000 refugiados en los próximos dos años, una cifra que representa apenas un poco más de un tercio de las personas que llegaron este año a través del Mediterráneo.
Países europeos bloquean fronteras y dejan en vilo a miles de refugiados
