El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, celebró con cerveza y salchichas décadas de amistad entre Estados Unidos y Alemania tras recientes desafíos, y dijo que el país "es la prueba de que los conflictos pueden terminar y los grandes progresos son posibles".Obama comenzó su visita a la cumbre del Grupo de los Siete de líderes mundiales con énfasis en reparar las relaciones con la anfitriona, Alemania, con una visita a un pintoresco pueblo alpino con la canciller, Angela Merkel.
Obama trata de reparar lazos con Alemania
