La historia de amor entre Napoleón Bonaparte y Josefina de Beauharnais es una de las más encomiables que recuerda Francia.Al menos, desde que la feliz pareja contrajo matrimonio en 1796, hasta que se divorciaron en 1810 debido a que la mujer no podía dar un hijo al "pequeño corso". Sin embargo, el historiador británico Andrew Roberts no está de acuerdo con este cuento de hadas, pues acaba de afirmar que –en base al estudio de la correspondencia que ambos se enviaban- el "Petit empereur" era un inepto en lo que a relaciones sexuales se refiere.
Napoleón, un inepto "en la cama"
