Los apuros económicos de Venezuela persiguen incluso a quienes la abandonaron. Como a los jubilados venezolanos residentes en el exterior, que desde hace meses sufren trabas y retrasos en el cobro de sus pensiones. A algunos se les debe cerca de 10.000 euros. Hartos de llamar y escribir a oficinas públicas sin obtener respuesta, han decidido formar una asociación para hacer valer sus derechos. Según los cálculos que manejan, los afectados por esta situación son más de 10.500 dispersos por todo el mundo. Pero solo en España, los consulados venezolanos tienen registrados a 6.972 pensionistas, por lo que la cifra mundial podría ser mucho mayor.Los perjudicados culpan de la situación al descontrol financiero en la Venezuela de Nicolás Maduro y a la férrea política de control de cambios. Miguel Ángel Megias, uno de los afectados más activos, denuncia así lo ocurrido: «Los envíos de divisas al exterior desde Venezuela debe autorizarlos un organismo llamado Cencoex (Centro Nacional de Comercio Exterior), pero hay que seguir formalidades muy complicadas y al final resulta que el Banco Central de Venezuela no da el permiso». Megias lleva desde septiembre esperando un abono del que le comunicaron que ya había sido autorizado, pero todavía no ha visto un céntimo. Se insiste además en que todo el mundo va a cobrar.
Miles de jubilados venezolanos expatriados llevan meses sin pensión
