Cuando los Obama se mudaron a la Casa Blanca, en enero de 2009, hubo cambio de jefe florista en la mansión. Quien había decorado los centros de mesa para los Bush (los dos matrimonios), los Clinton y los Reagan se jubilaba después de veinticuatro años de empleo. El puesto fue para Laura Dowling.Con ese precedente de largo servicio, Dowling pudo pensar que su estancia en la residencia presidencial iba para decenios, pero el mes pasado fue despedida sin que la Casa Blanca haya explicado por qué. El 13 de febrero fue escoltada hasta la puerta, según ha publicado esta semana «The Washington Post», medio que ha dado la noticia. Al día siguiente, San Valentín, Michelle Obama se quedó sin los ramos preparados por Dowling. De momento no ha sido sustituida.Si previamente el presidente elogió al jefe pastelero de la Casa Blanca, Bill Yosses, cuando el pasado verano dejó su puesto, y su esposa habló del "extraordinario legado" del chef de la familia, Sam Kass, cuando en diciembre abandonó su función, ahora sorprende el silencio del matrimonio.
Laura Dowling llevaba seis años en el puesto; en su último día fue escoltada hasta la puerta de la residencia
Michelle Obama despidió a la florista de la Casa Blanca
