ver más

Una mendocina que reclama por los inmigrantes fue invitada a desayunar con el Papa y Obama

Después de un peregrinaje de 100 millas, 100 mujeres llegaron ayer a Washington al grito de “¡sí se puede!” y con decenas de pancartas de colores, en las que pidieron al papa Francisco que “toque el corazón” de EE.UU. para que tienda su mano a los millones de inmigrantes indocumentados del país.

“Este peregrinaje es como el que hacemos todos los inmigrantes indocumentados para llegar a EE.UU. Es un camino de pérdida y esperanza”, relató la mexicana Juana Flores, una de las peregrinas que arribó a la iglesia católica de Plymouth, en Washington. Varias de ellas estarán hoy en la Casa Blanca.

Para mujeres como Juana Flores, la primera visita a EE.UU. del primer pontífice latinoamericano representa una oportunidad para pedir solidaridad, respeto e igualdad al país en el que eligieron vivir y a donde llegaron con duras caminatas arriesgando su vida.

La mendocina Ada Bermejo, madre de tres hijos, que dejó el país antes de la caída de De la Rúa con la esperanza de un futuro mejor en EE.UU., fue invitada a participar hoy en un desayuno en la Casa Blanca junto con Obama y el Papa. Ella está en situación irregular y confía en la ayuda de Francisco.

 Embed      

MÁS LEÍDAS