La organización MSF anunció hoy que su hospital, que fue atacado ayer por un presunto bombardeo estadounidense en el noreste de Afganistán, tuvo que cerrar sus puertas y todo el personal que sobrevivió abandonó la ciudad de Kunduz.Kunduz sigue asediada por los combates entre el Ejército, Estados Unidos y el movimiento insurgente talibán.
Médicos Sin Fronteras cerró su hospital en Kunduz y abandonó la ciudad tras el bombardeo de Estados Unidos
