Unos 3.000 brasileños vestidos con el verde y amarillo de la bandera nacional marcharon pacíficamente este domingo hacia el Congreso Nacional para exigir la destitución de la presidenta Dilma Rousseff.Las manifestaciones contra la acosada mandataria convocadas este domingo por grupos opositores en todo el país servirán de test para medir la insatisfacción popular y pueden pesar en el voto de los legisladores que estudian su destitución.
Magra asistencia en la marcha para expulsar a Dilma Rousseff del poder en Brasilia
