El papa Francisco habló de nuevo al abrir la sesión matutina del Sínodo de los obispos sobre la familia y aconsejó a sus participantes que no se dejen influir ni vean como único problema el de los divorciados vueltos a casar, según informó el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi.En la rueda de prensa diaria sobre los asuntos tratados por los 270 padres sinodales –aquellos con derecho al voto– Lombardi explicó que durante la sesión el Papa dijo: “No tenemos que dejarnos condicionar o reducir nuestro horizonte sinodal como si el único problema fuera el de dar la Comunión a los divorciados que se han vuelto a casar. Hay que tener en cuenta la amplitud de los temas a tratar”.
Los retó el Papa Francisco: “El tema de los divorciados no es el único”
