Decenas de habitantes de un pueblo cocalero boliviano recorren las calles a medianoche para hacer cumplir una ley seca que han impuesto para evitar violaciones y otros delitos.Los vecinos van a bares y boliches para asegurarse que estén cerrados y no se venda alcohol en el pueblo La Asunta, unos 100 kilómetros al norte de La Paz, que tiene sólo tiene siete policías para dar seguridad al lugar.
Los habitantes de un pueblo de Bolivia hacen cumplir la ley seca por mano propia para evitar violaciones
