Diecisiete años atrás, un arzobispo argentino recién nombrado comentó lo que representaba una visita papal a Cuba. “La Iglesia viene a ofrecerles, en la presencia, la voz y la misión profética del Sumo Pontífice, un camino de paz, justicia y libertad verdaderas”, escribió Jorge Mario Bergoglio. “No todo será igual después de su partida”.Millones de cubanos esperan que esas palabras escritas en ocasión de la visita de Juan Pablo II a Cuba en 1998 se hagan realidad cuando su autor, el hoy papa Francisco, pise La Habana mañana.
Muchos dicen que esperan que la gira ayude a impulsar un acercamiento que genere beneficios tangibles. El argentino considera que medio siglo de hostilidades entre EE.UU. y Cuba polarizaron la política latinoamericana.
Los cubanos confían en un cambio tras la visita papal de Francisco
