Durante años, los pálidos habitantes nacidos en un archipiélago de islas abrasadas por el calor caribeño frente a las costas de Panamá han sido venerados como los nietos del sol. Pero ese mismo sol -su mítico y celestial ancestro- es también su principal enemigo.Expertos dicen que hay cientos de albinos entre los 80.000 indígenas Guna, o Kuna, que viven en Panamá, cerca de la mitad en tierra firme de la región Guna Yala y en unas 39 de sus 365 islas salpicadas de palmeras.
Los albinos se enfrentan a un ardiente enemigo
