El Reino Unido decidió flexibilizar la apertura de bares y restaurantes pero el público se aglutinó exageradamente y todo fue un descontrol.
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El plan del gobierno de Boris Johnson para reabrir el Reino Unido tras la pandemia de coronavirus avanzó hasta permitir que los bares, restaurantes y los tradicionales pubs reabrieran sus salones al público con el 50% de aforo. Sin embargo, este fin de semana se inauguró la temporada post Covid-19 con gran bullicio en Londres
El propio Boris Johnson pidió públicamente que la gente saliera "medida, con precausión" en el denominado "súper sábado" en el que reabrieron bares y peluquerías, pero "esto no fue lo que ocurrió".
"El problema se produce porque por un lado el Gobierno está diciendo que quiere que la gente salga y consuma porque la economía tiene que empezar nuevamente a funcionar. De hecho hubo mucho movimiento a partir del sábado en pubs, restaurentes y comercios, la actividad económica se despertó en los últimos días", señalaron las autoridades.
"Pero por otro lado la Organización Mundial de la Salud (OMS) está diciendo que si la gente no se cuida es muy problable que haya una segunda ola antes de que termine el verano", agregaron.
Se trata de buscar "un balance fino entre permitir que la gente salga y se divivera porque fueron más de 100 días (de cuarentena)" para el público que, en el caso del fin de semana que pasó, está formado más que nada por jóvenes que ni siquiera usaron tapabocas para estar adentro de las casas públicas de despacho y consumo de bebidas alcohólicas (pubs).
"Es obligatorio llevar máscaras en el transporte público, sobre todo en el metro de Londres. Pero no es obligatorio en la vía pública ni en los bares y restaurantes. El Gobierno está diciendo que la gente tiene que mantener el metro de distancia en lo posible, pero no es lo que está pasando", explicaron.
Como resultado de la iniciativa de Johnson y su equipo, la policía de Londres tuvo que actual sobre varias "raves", o fiestas clandestinas en casas o parques del norte de la capital británica, por lo que Boix describió como "una explosión" por parte de los más jóvenes tras pasar por lo más duro de una pandemia que se cobró la vida de al menos 44.321 personas, según cifras de la Universidad Johns Hopkins.
Los eventos masivos, como los festivales musicales de verano, siguen suspendidos así como también la actividad en grandes centros comerciales.
Ahora, mientras Inglaterra sigue al pie de la letra la indicación de Boris Johnson, las autoridades de Escocia, Irlanda del Norte y Gales eligieron quedarse en la fase anterior de la cuarentena en cuanto a la reapertura de negocios de gastronomía, por lo que este fin de semana también se dieron casos atípicos, como el del pub que está mitad en territorio galés y mitad en el inglés, y por lo tanto una parte de sus parroquianos todavía no pudo volver al ruedo.
