La plaza Josep Tarradellas de Figueres, en Gerona, España, presenció un trágico suceso a plena luz del día. Un hombre de 48 años atacó con un cuchillo a su expareja, una mujer de 32 años, apenas un día después de ser condenado a seis meses de prisión.
El agresor recuperó la libertad tras el juicio rápido, a pesar de los antecedentes por violencia de género. El sospechoso de este ataque mortal mantenía una restricción judicial que no impidió el fatal desenlace de los hechos.
El individuo estuvo preso por sus conductas anteriores, pero la reciente resolución judicial dictó una orden de alejamiento de cuatro meses que resultó insuficiente. Los gritos de la víctima alertaron a los ciudadanos de la zona, quienes contemplaron cómo el agresor caminaba hacia una fuente cercana para limpiar los restos de sangre de sus manos. Los vecinos intentaron retener al atacante mediante golpes antes de la llegada de las fuerzas de seguridad autonómicas.
Un condenado libre
La víctima, identificada como Erica, nació en Honduras y residía en este municipio de Cataluña. Las autoridades judiciales confirmaron que el Juzgado de Instrucción de Figueres con competencias en violencia sobre la mujer gestionó la causa penal el día anterior al fallecimiento.
El acusado asumió la pena impuesta por los delitos previos de maltrato, circunstancia que conllevó su inmediata puesta en libertad condicional.
Este nuevo caso engrosa las estadísticas de crímenes machistas en España, una problemática que acumula numerosas víctimas en la última década. El Departamento de Igualdad de la Generalidad manifestó su rotundo rechazo ante este suceso en la comunidad autónoma.
Tristeza en España
La policía autonómica detuvo al implicado pocos minutos después del suceso en el centro de la localidad catalana. El historial del arrestado reflejaba múltiples agresiones previas contra la misma pareja, un factor que no evitó la excarcelación temporal tras la última vista oral.
Los reportes policiales constataron la frialdad del agresor durante los momentos posteriores a la comisión del acto criminal en la vía pública.
Los datos oficiales de la administración registran una gran cantidad de asesinatos de esta índole en la región desde el año 2012. La trágica muerte de Erica generó indignación entre los comerciantes y residentes del barrio, testigos directos de la vulneración de la protección legal.



