Normalmente, Leo habría corrido para alejarse de un perro más grande. Al pequeño perro salchicha le gustaba acurrucarse con sus dueños o viajar en la parte trasera del auto familiar, pero ese día Leo demostró que la valentía no tiene límites.El año pasado, cuando un perro violento cruzado de bull-mastiff atacó a una niña de 10 años, el perrito temerario saltó a su rescate. Leo le ladró y mordió al otro perro, muy superior en tamaño y fuerza. Leo pagó con su vida, pero los ciudadanos de la localidad en el norte de Serbia se aseguraron de que su hazaña no quedara olvidada.
Le hicieron un monumento a un perro que murió por salvarle la vida a una niña
