Una joven británica de 18 años murió de cáncer de estómago después de que fuera diagnosticada demasiado tarde. Georgia Marrison comenzó a sufrir cansancio, vómitos persistentes y pérdida de peso, pero al acudir al médico este lo achacó a que la paciente quería ser delgada, "como un insecto".[Una adolescente de 18 años muere de cáncer por un diagnóstico equivocado]El diagnóstico tardío del cáncer de estómago que sufría Georgia Marrison precipitó su fallecimiento, porque impidió que recibiera el tratamiento adecuado.
Le dijo que perdía peso porque quería y murió de cáncer
