Salvo por un puñado de personas que ignoraron las órdenes de evacuación y retiraban la ceniza de los tejados con palas, Ensenada, en Chile, parecía el jueves un pueblo fantasma, después de que casi todos sus 1.500 habitantes huyeran a terreno más seguro tras las dos erupciones del volcán Calbuco.El volcán, que llevaba 42 años dormido, entró en erupción el miércoles, provocando una columna de ceniza que se elevó a más de 10 kilómetros de altura. El jueves se produjo una segunda y espectacular erupción, en la que los rayos brillaban a través de un cielo oscuro tiznado de naranja rojizo por la explosión.
Las erupciones del Calbuco deja un pueblo fantasma
