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Un familiar de la chica lo anunció en redes sociales. La joven había tenido que huir luego de que el padre de su pareja denunciara la relación homosexual en Emiratos Árabes, donde es castigada con la pena de muerte

Las autoridades turcas tienen retenida a la argentina que había desaparecido junto a su novia

Tras varios días de incertidumbre, la joven hispano argentina María Jimena Rico Montero fue localizada ayer en Estambul junto con su pareja, la joven egipcia Shaza Ismail, y serán deportadas a Reino Unido, donde actualmente residen.

Según confirmó la Embajada de en Ankara, las dos mujeres se encontraban retenidas en un centro de deportación en Estambul, desde donde serán enviadas a Londres, donde ambas residen.

La familia de la joven había pedido ayuda a las autoridades españolas para localizar a su hija, de 28 años de edad y de la que no sabían nada desde el pasado domingo.

Consultados en Estambul los consulados de España y de Argentina rechazaron dar información sobre el caso.

La historia

Hace seis meses que María Jimena y Shaza son pareja. Se conocieron en Dubai, cuando la joven malagueña de origen argentino se instaló para trabajar como camarera después de pasar una temporada en Londres.

Tres meses después regresó a la capital británica y su ya pareja, de nacionalidad egipcia, decidió seguirla.

Eran felices allí hasta que recibieron una llamada del padre de Shaza, informándole de que su madre estaba gravemente enferma. Ella viajó a Dubai para visitarla, y lo hizo acompañada por María Jimena, pero todo se trataba de una trampa: el padre había denunciado a las autoridades por la relación homosexual que mantenía su hija y quería que fuera juzgada y castigada con cárcel o incluso pena de muerte.

Ahí empezó un calvario que ha durado 13 días. Al conocer las verdaderas intenciones del padre, María Jimena y Shaza tomaron un vuelo que las dejó en Tiflis, la capital de Georgia.

Tras permanecer unos días en casa de unos amigos, se disponían a tomar otro avión de regreso a Londres cuando el padre de Shaza las interceptó.

Presuntamente las agredió, las amenazó de muerte y les rompió los pasaportes en el mismo aeropuerto. María Jimena temió por sus vidas y envió un audio telefónico a una amiga:"Estábamos en el aeropuerto, el padre se ha presentado aquí con toda la familia y se la ha intentado llevar por la fuerza, la familia está loca, en serio, nos van a matar, la quieren colgar".

La policía georgiana intervino para mediar y tras permanecer varios horas detenidas, las dejó libres. Viajarían hacia Estambul, donde tenían previsto pedir ayuda en la Embajada española, que no existe en Georgia.

Finalmente, las jóvenes volvieron a escaparse, esta vez hacia , según explicó una amiga de la joven. Las dos lograron cruzar a pie la frontera hacia Turquía, desde donde tomaron un autobús hasta Samsun, una ciudad en la costa del Mar Negro, donde fueron detenidas por la policía turca por entrar sin documentación al país.

Al llegar, contactaron con la familia de María Jimena y se instalaron en un hotel que había reservado para ellas una amiga desde Londres.

Detenidas

Desde el lunes a primera hora se perdía la pista de ambas y el martes, Teresa Montero, la madre de la joven hispano argentina, denunciaba su desaparición en el cuartel de la Guardia Civil de Torrox: "Si a las 12 no te llamé, es porque me pasó algo" fueron las últimas palabras de la joven a su madre.

Tras más de 48 horas incomunicada, María Jimena pudo finalmente hablar ayer por teléfono con su familia. Su hermana, María del Valle Rico, indicó a la agencia Efe que "la tranquilidad de escuchar su voz y saber que está bien es muy grande, pese a que el susto lo ha sido aún más".

Confirmó "que tanto ella como Shaza están bien", si bien todavía no saben cuándo serán deportadas.

Las autoridades españolas se encuentran en contacto con la familia de la joven y están pendientes de facilitarles "todos los datos del centro desde el que serán deportadas".

En todo caso, los familiares indicaron que no saben con precisión a dónde serán enviadas, si a Londres o España.

Según explicó la hermana, durante los días de detención Jimena y Shaza no recibieron comida ni agua de las autoridades turcas.

"Las tuvieron esposadas e incomunicadas y mi hermana sabía que estábamos desesperados al no tener noticias. No podían hablar con la policía porque ni había traductor ni hablaban inglés", dijo.

Ante la falta de noticias desde el pasado fin de semana, su familia no sólo pidió ayuda a las autoridades españoles sino también se movilizaron en las redes sociales para intentar localizarla.

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